algunas ideas pueden llegar a ser muy persistentes. hacen ruidos en la cabeza. no las puedes dejar abandonadas en una esquina. ni tampoco ir a tirarlas lejos. siempre regresan, siempre. tanto que hoy sábado estoy despierta a las 7 de la mañana. extraño. cuatro horas de sueño fueron suficientes. y no, ni entonces las ideas se fueron, ahi seguían. bailando alrededor mío, instaladas en otros cuerpos y otras palabras, pero aquí. ya da lo mismo estar despierta que dormida. y eso me da mucho miedo y cansa.
la armida, la vero y el carlos se van hoy de vacaciones. mañana otros dos. yo me quedo. con razones, puedo decir que sola. daría mucho por poder irme de aquí. agarrar mi mochila, meter un pantalón, dos camisetas, tres calzones y una falda verde favorita, el cepillo de dientes, mi cuaderno. irme. sin voltear, sin dejar recados en la mesa. llegar a donde no había pensado. ahí donde no espero que mi trabajo agrade, que las madrugadas lleguen, que las fotos pierdan color, que se mantenga en su lugar el separador de mi libro de cabecera.
necesito unas vacaciones de mí. abir puertas y ventanas de otros lugares que no me recuerden nada.
un consejo, niña: corre, alcánzalas, tómalas del cuello y aprieta fuerte. si, peligroso. mucho. pero mejor morir así. las ideas podrían ya estar planeándolo, y despertarte una noche sólo para hacerte saber que ya es demasiado tarde.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario