hoy me desperté riendo. pinche aymé tripeada, fueron mis primeros intentos de palabras, mientras me daba la vuelta, tratando de ignorar la hora que marcaba el reloj frente a la cama.
carlos, me dijo ayer, antes de acostarme, sobre la posibilidad de ir a ver a rufus nomeacuerdosuapellido, a l.a. yo me quedé en ese trip y entonces lo soñé. y pues si, ibamos al concert, pero era en una casa, una casa muy blanca y grande. pero el bato salía vestido como los jacksons five con afro y cantaba una rola de sean paul, -nada que ver con mi rufus real-, ademas, había personas disfrazadas de animales selváticos, jeje, y de repente se me acercaba uno y me decía -en otras palabras, pero esa era la idea- que si quería coger. yo, -aunque realmente ganosa por estos dias- lo miraba a los ojos, mientras pensaba, uei, cómo voy a coger con alguien disfrazado de león, no mames!...
ese fue el inicio del día. inconcientemente, pero fue inicio.
l u e g o
llegué a la escuela y mis alumnos no estaban. las clases suspendidas.
fui al icbc a firmar no sé qué y había tianguis cultural
platiqué con todo el mundo. sonriente.
una señora hermosa me regaló un collarcito de madera, y unos cuarzos. la abracé.
un señor me regaló unos aretes, lo abracé.
ví al rasta y al batillo que tiene una flor de loto perfecta y siguió la plática rica.
luego a lizeth y a su batillo, salió lo de mi rodilla y me ofreció la apicuntura. entonces, me dejé picar por una abeja para que el veneno del aguijón, hiciera que mi cuerpo creara anticuerpos regenerativos de los tejidos que están dañados, evitando así que siga el dolor y por lo tanto, que me operen. suena lógico, pero me dolió. nunca me había picado una abeja. confianza plena en la cura.
llegué a mi casa a comer calabacitas y arroz blanco. otro punto a favor de la felicidad.
el día perfecto.
...y la dualidad se presentó: luego, escuché gritos en la casa de mis tías, llegué para ser referi en una pelea de mi jefa con una de mis tias -la única que crea pedos aquí- llegué para callarlas a las dos. al principio, super calmada, tratando de hacerlas ver que parecían niñas, faltándose al respeto, diciéndose groserías. luego, mi tía la agarró contra mí. y entonces salió la aymé que a veces me choca, la aymé que no sabe que responder, que se queda con el nudo en la garganta y la fuerza para que no se le caigan las lagrimas de los ojos, la que no puede argumentar y se entristece al sentirse agredida, la que no comprende. yo no quería gritarle, y no lo hice. después de lo poco que pude decir en defensa de lo que yo creo -pero que de cierta manera está en contra de ella- ví como salía de la casa mientras seguía diciendo no sé qué tanto. los ojos ya no aguantaron más. voltee a ver a mi mamá y no ocupamos decir nada. me vine a mi casa y el viernes cambió.
los pleitos familiares son muy raros para mí. la armida no se casó, porque dice que no quiso. entonces, yo nunca ví peleas pancheras entre mis jefes; mis tias (menos la de hoy), las personas que siempre he tenido cerca, son super paz y tranquilidad y nunca he visto que pasen de un pleitito maricon entre ellas. (por esto siempre les estaré agradecida). entonces, al ver y estar en medio de cosas como la de hoy y sentirme tan impotente, me aguita. la violencia me entristece.
me preparo para salir. confió en que la noche traerá ajustes. mientras, un técito de damiana con romero regresa calmas.
(porque sí, como cantaba mi sister el otro día: siempre quiero estar irie)
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