jueves, noviembre 20, 2003

los leotardos son lo mejor, en su cuarto, gritó ella mientras brincaba subiéndose las mallas

hoy, después de como dos meses de no hacerlo, tomé clase de danza.
la felicidad en un paquete cuadrado con piso de duela, pared espejo. técnica limón en north park, maestra gringa y linda.
mi cuerpo, después de tanto tiempo de inmovilidad, disfrutaba el movimiento como mano en la entrepierna.
la rodilla no se quejó tanto. la cuidé, dejé de hacer varios ejercicios, pero no sé quejó tanto.
agradecimientos públicos a mi rodilla silenciosa.

No hay comentarios.: